Los reflejos primitivos son respuestas automáticas del organismo que aparecen durante el desarrollo del feto y que están presentes en el nacimiento. Su función es ayudar a una adpatación lo más rápida posible al entorno exterior del niño al nacer y facilitar el aprendizaje de habilidades motoras más avanzadas. Una vez que dichas habilidades se alcanzan, el reflejo que ha activado su desarrollo debe desaparecer y dejar paso a la nueva destreza adquirida.

Los reflejos se van activando de forma sucesiva en diferentes etapas del desarrollo, cada uno con una función particular. No obstante, si estos reflejos siguen presentes más allá de la etapa que les corresponde, provocan respuestas inmaduras bajo determinadas circunstancias o ante ciertas demandas, psíquicas o motoras. Así, pueden causar problemas posturales, trastornos en el movimiento, torpeza motora, respuestas exageradas ante estímulos ambientales, cansancio frecuente o problemas de comportamiento.

Hace varias décadas, P. Blythe, S. Goddard y otros profesionales escandinavos propusieron un método de evaluación y tratamiento de los problemas de atención y aprendizaje basado en los reflejos primitivos. Estas terapias resultaron muy exitosas, al conseguir eliminar la sintomatología gracias a la inluencia que tienen en el control postural, el equilibrio y la inhibición de las respuestas automáticas no controladas asociadas a la presencia del reflejo activo. Ello facilita el rendimiento normal y aumenta los periodos de atención tanto en el colegio como en casa. Asimismo, estas terapias tienen influencia en el sistema nervioso en general, del que el sistema visual es una parte, por lo que ayudan a la nornmalización de las disfuciones visuales, especialmente en niños. Por tanto, las terapias mixtas son más eficaces al actuar de manera global, atendiendo aspectos del desarrollo neurológico tanto a nivel sensorial como motor.

Se trata en definitiva de una herramienta muy útil para el tratamiento de los niños con problemas de aprendizaje que deben conocer los padres y los profesionales implicados en el desarrollo del niño, comenzando por los educadores.

ALGUNOS PROBLEMAS QUE PUEDEN TRATARSE POR TERAPIA DE REFLEJOS PRIMITIVOS

Problemas de lectura o escritura

Dislexia

Problemas de atención

Problemas de comportamiento nerviosos o con exceso de actividad