La contactología es una disciplina optométrica que se encarga del estudio y adaptación de las lentes de contacto como método de corrección óptica para problemas refractivos u otras anomalías visuales (deformidades corneales, presbicia, etc.).

La contactología pediátrica es la especialidad encargada de la adaptación de lentes de contacto en pacientes infantiles, los cuales tienen sus propias necesidades y particularidades. Hoy en día se adaptan lentes de contacto a niños desde 0 años de edad, no sólo para corrección de errores refractivos, sino como parte de tratamiento post-cirugía en patologías como las cataratas congénitas. Existe una variedad de lentes de contacto especiales diseñadas y fabricadas mediante procedimientos avanzados que permiten su uso prolongado en niños. Una correcta adaptación de lentillas a un bebé o a un niño puede resolver problemas difíciles de abordar con gafas, en algunos casos. En muchas ocasiones resulta una alternativa muy ventajosa desde el punto de vista terapéutico.

En el caso particular de los niños con error refractivo que requiera corrección óptica (miopía, hipermetropía, astigmatismo), las lentes de contacto constituyen una alternativa que puede aportar diversas ventajas que abarcan desde una mejor calidad visual hasta otras que pueden ser especialmente relevantes para este tipo de pacientes, como son: comodidad, imposibilidad de quitarse la corrección, libertad de movimientos, estética, etc.

Adicionalmente, existen estudios que avalan las bondades del uso del lentillas en niños por la importancia que el aspecto estético con los iguales tiene en la etapa infantil y que redunda en un mejor autoestima del paciente, añadiendo una ventaja psicológica.

En el caso de los niños, la supervisión de un profesional altamente especializado es totalmente imprescindible para el éxito del tratamiento con lentes de contacto y beneficiarse de sus ventajas.